Estrategias de muestreo de suelos: cómo elegir el enfoque adecuado para cada lote

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No todos los lotes deberían muestrearse igual. Descubra siete estrategias de muestreo basadas en zonas y cómo gestionar todo el proceso - desde el diseño del mapa de muestreo hasta la aplicación a dosis variable (VRA) - dentro de una única plataforma.

Michał Pradzynski
Agrónoma Jefe de OneSoil
El muestreo de suelos es el punto de partida de la agricultura de precisión.

Pero detrás de la frase "tomar algunas muestras y enviarlas al laboratorio" hay una decisión estratégica: ¿cuántas muestras tomar, dónde exactamente y qué información se busca obtener?

La respuesta será distinta para un lote de 2 hectáreas en el este de Polonia, uno de 300 hectáreas en Ucrania o una zona problemática que solo se detectó durante la cosecha.

Así es como conviene plantearlo y cómo OneSoil respalda cada estrategia.
📄 Primero, la terminología
  • Barreno (submuestra o extracción puntual): una extracción individual de suelo realizada en un punto específico del lote.
  • Muestra compuesta: conjunto de entre 1 y 20 barrenos mezclados y enviados al laboratorio como una única muestra. Una muestra = un resultado de laboratorio.
  • Zona de muestreo: superficie del lote cuyos barrenos se combinan en una misma muestra.
  • Zona de productividad: áreas de productividad baja, media o alta definidas a partir de varios años de datos satelitales. No es lo mismo que una zona de muestreo, aunque ambas pueden combinarse, como veremos más adelante.

¿Por qué trabajar por zonas y no por cuadrículas?

El muestreo tradicional en cuadrícula divide el lote en celdas regulares sin considerar la variabilidad real del suelo. El muestreo por zonas, en cambio, sigue la variabilidad natural del lote.

Al comparar ambos enfoques en un mismo campo utilizando datos de escaneo de suelo con EM-38, las zonas de OneSoil mostraron, en promedio, un 50 % menos de variabilidad interna dentro de cada muestra. En otras palabras, cada análisis de laboratorio representa mucho mejor el área de donde proviene, en lugar de promediar diferencias que precisamente se pretende identificar.

Sin embargo, un único método no sirve para todos los lotes. Estas son las principales estrategias.

Estrategia 1. Una muestra para lotes pequeños y regulares

Indicada para: lotes compactos y relativamente uniformes de menos de aproximadamente 3 ha.

Es el caso más sencillo. Una única zona de muestreo y una sola muestra suelen ser suficientes para evaluar la fertilidad de todo el lote.

Entre al lote, tome la muestra y continúe con el siguiente. Es un método rápido, económico y, al mismo tiempo, organizado, documentado y fácil de comparar campaña tras campaña.

Sin embargo, si sabe que existe una pequeña parte del lote con características diferentes, pero demasiado reducida como para justificar un manejo distinto del resto del campo - por ejemplo, un rincón de unos pocos acres que desciende hacia un arroyo o limita con una zona boscosa-, evite tomar muestras en ese lugar.

De lo contrario, ese sector atípico puede distorsionar los resultados y hacer que la muestra deje de representar adecuadamente el resto del lote.

Estrategia 2. Más muestras para lotes alargados o de forma irregular

Indicado para: lotes alargados, terrazas o parcelas de forma irregular, incluso cuando su superficie es reducida.

Una única muestra en un lote alargado promedia demasiada variabilidad. Las propiedades del suelo pueden cambiar considerablemente a lo largo de 1 o 2 km, por lo que un lote que se extiende sobre el paisaje requiere varias muestras independientes, aunque su superficie total sea relativamente pequeña.

Una dosis de fertilizante mal ajustada o una corrección incorrecta del pH pueden traducirse en pérdidas de cientos de euros por hectárea.

Genere primero un mapa de productividad y utilícelo para dividir el lote en dos o tres zonas de muestreo. Sí, el costo de los análisis de laboratorio será mayor, pero tomar decisiones basadas en información incorrecta resulta mucho más caro.

Estrategia 3. Muestras compuestas en lotes grandes: para seguimiento, no para fertilización

Indicada para: lotes extensos con fertilidad estable y rendimientos consistentes, cuando el objetivo es el monitoreo a largo plazo.

Si el comportamiento del lote ya es bien conocido, una muestra compuesta tomada sobre una superficie mayor puede convertirse en una herramienta económica para seguir la evolución del suelo.

Es importante señalar una limitación: una muestra compuesta no debería utilizarse como base para recomendaciones de fertilización, ya que su precisión no es suficiente para ese propósito.

Donde realmente aporta valor es en el seguimiento de tendencias de largo plazo, permitiendo detectar oportunamente procesos de degradación del suelo o disminuciones en el contenido de materia orgánica.

Estrategia 4. Monitoreo mediante puntos fijos

Indicado para: asesores y productores que realizan un seguimiento de la evolución del suelo a lo largo del tiempo.

Delimite un área específica del lote y vuelva a muestrear exactamente los mismos puntos en cada campaña, o con la frecuencia que requiera su programa de monitoreo.

Esta área debe abarcar varias decenas de metros cuadrados, estar ubicada lejos de las cabeceras del lote y fuera de las huellas permanentes de tránsito de la maquinaria (tramlines), además de encontrarse en un lugar que no sea propenso al encharcamiento.

No se trata de un protocolo formal de ensayo de campo, sino de una forma práctica de obtener una serie consistente y comparable de mediciones sobre el mismo suelo, año tras año.

Estrategia 5. Muestreo de diagnóstico o intervención

Indicada para: problemas detectados durante la cosecha.

Con frecuencia, es durante la cosecha cuando aparece un sector del lote con rendimientos muy inferiores a los esperados.

En lugar de hacer suposiciones, puede utilizarse el historial de NDVI para revisar imágenes de campañas anteriores, localizar el área con comportamiento anómalo y planificar allí un muestreo específico.

Una muestra dirigida permite responder una pregunta concreta: ¿qué está ocurriendo exactamente en este lugar?

Estrategia 6. Combinar zonas de muestreo con zonas de productividad: tres muestras por lote

Indicada para: conocer mejor la variabilidad del lote manteniendo bajos los costos de laboratorio.

La opción "coincidir con las zonas de productividad" genera automáticamente un plan con tres muestras por lote:
  • una para la zona de alta productividad,
  • una para la de productividad media,
  • una para la de baja productividad.

Los barrenos obtenidos dentro de cada nivel de productividad se mezclan para formar una única muestra.

Como solo se pagan tres análisis de laboratorio, resulta posible solicitar determinaciones mucho más completas, como:
  • textura del suelo,
  • materia orgánica,
  • capacidad de intercambio catiónico (CIC),
  • contenido total de nutrientes,
  • balance de elementos.
Cuándo funciona mejor: cuando un único factor relativamente uniforme limita el rendimiento, como suele ocurrir con el pH.

Cuándo no es recomendable: cuando las zonas de baja productividad tienen causas diferentes - por ejemplo, una loma arenosa y un bajo con exceso de humedad-, ya que al mezclarlas en una sola muestra se pierde precisamente la información que se necesita identificar.
Para las empresas de muestreo de suelos, esta estrategia también representa una oportunidad comercial: ofrecer un muestreo de alta densidad el primer año y posteriormente brindar un servicio continuo de monitoreo basado en zonas de productividad.

Estrategia 7. Muestreo de alta densidad: el estándar de la agricultura de precisión

Indicada para: generar mapas precisos de fertilidad y elaborar prescripciones de aplicación variable (VRA).

Es el método más preciso para diagnosticar la fertilidad del suelo.

El muestreo se realiza en polígonos definidos a partir de las zonas de productividad, normalmente con una muestra cada 2 a 4 hectáreas, integrando varios barrenos por zona.

El resultado son mapas de fertilidad que reflejan con precisión la variabilidad espacial de los parámetros del suelo.

Este método combina los principios fundamentales del muestreo moderno:
  • delimitar zonas con propiedades realmente diferentes (polígonos alineados con las zonas de productividad de OneSoil),
  • detectar la variabilidad espacial de la fertilidad,
  • cumplir con los estándares técnicos de muestreo de suelos.
El usuario controla completamente el diseño del mapa:
  • tamaño de las zonas,
  • complejidad de los polígonos,
  • número de barrenos por zona,
  • margen de seguridad respecto a los límites del lote,
y además puede mover o añadir manualmente cualquier punto.

Todo el flujo de trabajo en una sola plataforma

Hasta ahora, cualquiera de estas estrategias obligaba a utilizar varias herramientas: un programa para generar zonas, otro para navegar en el campo, una hoja de cálculo para gestionar los resultados del laboratorio y un software adicional para crear los mapas de aplicación.

Eso puede funcionar en grandes empresas con un ecosistema digital consolidado. Para la mayoría de los productores, sin embargo, el proceso terminaba reduciéndose a un informe impreso del laboratorio, un archivo de Excel y una nota indicando dónde se habían tomado las muestras.

Ahora todo el flujo de trabajo puede realizarse dentro de OneSoil:
  • Cree el mapa de muestreo en OneSoil Pro desde la versión web: utilice las zonas de productividad, defina el tamaño de las zonas, el número de barrenos y edite libremente cada punto.
  • Realice el muestreo en el campo con la aplicación OneSoil Scouting. Seleccione el punto de inicio y la aplicación calculará automáticamente la ruta óptima, guiándolo de un barreno al siguiente y manteniéndolo dentro de la misma zona hasta completar la muestra correspondiente. Una zona, una caja identificada y sin riesgo de mezclar muestras. Los puntos omitidos (por agua, cultivo sin cosechar u otros motivos) quedan registrados como omitidos. Si el equipo prefiere seguir su propio recorrido dentro de cada zona, también puede utilizar un mapa con un único punto por zona.
  • Funciona sin conexión a Internet. La ruta se calcula directamente en el teléfono. En el campo solo necesita GPS.
  • Cargue los resultados del laboratorio directamente en OneSoil, sin programas externos ni conversiones de formato.
  • Genere el mapa de aplicación a tasa variable (VRA) a partir de esos resultados y envíelo directamente al monitor de la maquinaria.
La plataforma OneSoil reúne en un único sistema el monitoreo de cultivos, el scouting de campo, el análisis de productividad, los mapas de aplicación a dosis variable (VRA), el muestreo de suelos y los ensayos de campo.
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